18 de agosto de 2026

THE MAGOMA POST

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Accidentes, deudas y familias desamparadas: Magaly es otro de estos casos en el sur de Tamaulipas

  • Magaly lucha por volver a caminar mientras su familia enfrenta una deuda cercana a los 200 mil pesos; su historia recuerda otros casos del sur de Tamaulipas donde, después del accidente, las víctimas han tenido que buscar por sus propios medios atención, recursos y justicia.

Tampico, Tamaulipas.- Primero ocurre el impacto. Después llegan las ambulancias, el hospital, las operaciones y las cuentas que pueden alcanzar cientos de miles de pesos. Pero para algunas víctimas de accidentes viales en el sur de Tamaulipas, sobrevivir al percance es apenas el comienzo de otra batalla: conseguir atención médica, enfrentar las deudas y buscar que quien resulte responsable responda por las consecuencias.

Hoy esa historia tiene el nombre de Laura Magali Hernández Martínez.

A sus 26 años, Magaly permanece hospitalizada desde hace casi un mes, prácticamente inmóvil, con múltiples fracturas, tres cirugías realizadas y una cuarta intervención pendiente para la reconstrucción de su pelvis.

Mientras ella lucha por recuperarse y volver a caminar, su familia enfrenta una deuda aproximada de 170 mil pesos en honorarios médicos.

TODO CAMBIÓ CUANDO IBA RUMBO A SU TRABAJO

El accidente ocurrió el pasado 27 de julio en el cruce de las calles Encino y México, en la colonia Nuevo Progreso de Tampico.

Magaly circulaba en motocicleta y se dirigía a su trabajo como cajera de una tienda cuando fue embestida.

Debido a la gravedad de sus lesiones, inicialmente fue trasladada al IMSS de Ciudad Madero. Posteriormente, ante la inconformidad de sus familiares por la atención que estaba recibiendo y preocupados por su estado, decidieron llevarla a un hospital privado de Tampico.

Ahí comenzó una carrera contra el tiempo, pero también contra las posibilidades económicas de la familia.

Magaly fue sometida a diferentes procedimientos quirúrgicos y, de acuerdo con su hermana Edith Martínez, entre hospitalización, intervenciones y honorarios médicos, los gastos llegaron a ubicarse entre los 450 y 500 mil pesos.

LA RESPONSABLE PAGÓ UNA PARTE, ASEGURA LA FAMILIA

Los familiares sostienen que la mujer señalada como responsable del accidente permaneció detenida durante las primeras 48 horas y posteriormente realizó dos pagos para la atención de Magaly: uno por 80 mil pesos y otro por 100 mil pesos.

En total, habría entregado 180 mil pesos.

Sin embargo, de acuerdo con la versión de la familia, posteriormente dejó de aportar recursos argumentando que ya no tenía dinero para continuar cubriendo los gastos.

El caso incluso había trascendido públicamente días después del accidente, cuando se informó que la conductora involucrada se había comprometido a cubrir los gastos médicos.

Pero las semanas pasaron, los gastos continuaron aumentando y la situación económica de la familia llegó a un punto crítico.

SIN DINERO, TUVIERON QUE REGRESARLA AL IMSS

Ante la imposibilidad de continuar pagando la atención privada, hace aproximadamente 18 días los familiares tomaron una difícil decisión: trasladar nuevamente a Magaly al IMSS.

Lo hicieron aun cuando se encontraba recién operada.

Atrás quedó además un adeudo aproximado de 170 mil pesos correspondiente a honorarios médicos, según lo señalado por la familia.

Ahora son su hermana y sus padres quienes se turnan para permanecer junto a ella, mientras al mismo tiempo deben atender las necesidades de una menor de la familia que requiere cuidados constantes.

“Nosotros muy apenas tenemos para comer y pasajes”, relató Edith al hacer nuevamente público el caso.

UNA CUARTA CIRUGÍA Y LA ESPERANZA DE VOLVER A CAMINAR

Magaly continúa prácticamente inmóvil como consecuencia de las múltiples fracturas que sufrió.

Ahora espera el material necesario para poder ser sometida a una reconstrucción de pelvis, la que sería su cuarta cirugía desde el accidente.

Para ella y su familia, esa intervención representa mucho más que otro procedimiento médico: forma parte del largo camino para intentar recuperar su movilidad y volver a caminar.

Paralelamente continúa el proceso legal.

La familia sostiene que dentro de la investigación de la Fiscalía existen elementos que atribuirían responsabilidad a la conductora involucrada y espera que el expediente sea judicializado para que sean las autoridades competentes quienes determinen formalmente las responsabilidades.

Mientras Magaly permanece hospitalizada, sus familiares cuestionan que la mujer a quien señalan como responsable se encuentre en libertad y que hayan tenido que recurrir nuevamente a los medios de comunicación para mantener visible el caso.

UN ANTECEDENTE QUE TERMINÓ SIN JUSTICIA

La historia de Magaly revive además un episodio ocurrido el año pasado en el sur de Tamaulipas, cuando otra familia pasó de ser víctima de un accidente a emprender una desesperada búsqueda de ayuda.

El 13 de mayo de 2025, cuatro integrantes de una familia, entre ellos un menor de edad, viajaban como pasajeros en un taxi Nissan March por el Corredor Urbano Luis Donaldo Colosio.

A la altura del acceso al sector La Pedrera, en Altamira, la unidad sufrió un aparatoso accidente y terminó volcada.

Los pasajeros resultaron lesionados.

Sin embargo, mientras las víctimas necesitaban atención médica, el conductor abandonó el taxi y huyó del lugar.

Para aquella familia, el accidente fue solamente el comienzo.

Debido a la gravedad de los lesionados y a la necesidad urgente de conseguir atención y recursos, los familiares tuvieron que tocar puertas por sus propios medios ante diferentes instancias de gobierno y organizaciones de la sociedad civil.

La situación llegó a convertirse en una lucha de vida o muerte.

Pese a sus esfuerzos y a hacer público el caso, la familia sostuvo que la justicia nunca llegó.

No trascendió públicamente que el conductor que huyó después del accidente hubiera respondido posteriormente por las consecuencias del percance.

MAGALY, ¿OTRA HISTORIA QUE PODRÍA QUEDAR EN EL OLVIDO?

Cambian los nombres, las fechas y las circunstancias, pero existe una preocupación que vuelve a repetirse: qué sucede con las víctimas después del accidente.

En el caso de Magaly, su familia asegura que la atención privada alcanzó entre 450 y 500 mil pesos y que recibió 180 mil pesos de la conductora involucrada.

Hoy mantienen un adeudo cercano a los 170 mil pesos en honorarios médicos, mientras todavía queda pendiente una cuarta cirugía y un proceso de recuperación que podría ser prolongado.

Por ello decidieron levantar nuevamente la voz.

Sus familiares consideran que la presión social y la difusión del caso fueron importantes para conseguir inicialmente apoyo para los gastos médicos y ahora piden nuevamente a la ciudadanía mantenerse atenta al proceso.

Será la Fiscalía y, eventualmente, un juez quienes deberán establecer las responsabilidades legales en el accidente.

Mientras eso ocurre, la realidad para Magaly es mucho más inmediata.

Tiene 26 años, permanece en una cama de hospital y espera una cuarta cirugía.

Su familia ya no solamente lucha por conseguir dinero.

Lucha para evitar que su historia se convierta en otro expediente olvidado.

Y, sobre todo, lucha por algo que antes del 27 de julio parecía cotidiano y que hoy representa su mayor esperanza: que Magaly pueda ponerse nuevamente de pie, volver a caminar y regresar a casa.